domingo 4 de septiembre de 2011

LAS VACACIONES TOCAN A SU FIN Y EMPIEZA LA VIDA ORDINARIA

Todos, en alguna medida, somos educadores en la vida. Algunos lo somos especialmente ya que nos dedicamos específicamente a la educación y es UN RETO año tras año. A. Saint-Exupéry escribía en "El Principito": "Es el tiempo que has perdido por tu rosa lo que ha hecho de tu rosa algo importante". El tiempo perdido por una persona es lo que la ha hecho importante para tí. Educar es amar ya que consiste en ayudar a que otro sea verdaderamente lo que puede llegar a ser.

Una de las frases más conocidas de M. Sofía Barat, Fundadora de la Sociedad del Sagrado Corazón, refiriéndose a la educación, dice que Por una sola persona hubiera fundado la Sociedad del Sagrado Corazón.
Es necesaria la atención personalizada porque cada persona tiene un ritmo que le es propio. No se puede educar en serie. Esto implica un seguimiento cercano, un acompañamiento que nos permita caminar al lado de cada uno/a sin tener prisa, sabiendo esperar los momentos oportunos, permitiendo a cada uno/a ser el/lla mismo/a, estar convencido/a de la grandeza de nuestra tarea de educadores.


Como educadores cristianos/as nuestro reto más importante es educar desde los valores del evangelio. Jesús, nuestro maestro, fué la persona que más quiso, creyó, cuidó y apostó por los demás y sus posibilidades. La misericordia, la confianza y la fe en los otros/as y sus posibilidades fué lo que les ayudó.
 Toda nuestra vida estamos educando y lo mismo ocurre con nuestro ser cristiano: o somos o no somos. Si lo somos esto debería afectar a nuestra manera de relacionarnos y, por lo tanto, de educar. Esto, sin olvidar, que los educadores podemos ser cristianos y que nuestros educandos no lo sean. Ellos, por encima de todo son libres y es nuestra forma de ser y hacer que va a ayudarles a ir abriendo los ojos a otras dimensiones de su vida que no conocen y  tal vez es el único ámbito donde pueden aprenderlas y/o abrirse a ellas.

Feliz curso a todos/as, especialmente a los que trabajan en el campo específico de la educación,

Teresa romo, rscj